Consejo 1

Martes, 30 Septiembre   

Poniendo de cebo cangrejo vivo en la mar siempre existe el temor de que éste se entierre a poca arena que encuentre en el fondo. Para que siempre esté a la vista, podemos emplear dos ejemplares atados o pegados por el caparazón uno al otro, de manera que uno siempre quede boca arriba y le sea imposible enterrarse.

A la mayoría -por no decir a todos- de los ciprínidos (cachos, carpas, barbos, etc) les gusta la fruta. Cuando pescamos en un río o pantano con vegetación orillada, descubrir un buen zarzal, una higuera o cualquier otro árbol o planta cuyos frutos cuelguen sobre el agua es sinónimo de éxito. Por supuesto, emplearemos dichos frutos y con la mayor cautela, para que resulte de la forma más natural posible.